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lunes, 19 de agosto de 2013

A EQUILIBRAR LA MERCADOTECNIA. Contra la maquiavélica campaña de la industria refresquera y de comida chatarra.

Por Javier OTK


Las empresas refresqueras, apanicadas por el síndrome de obesidad que amenaza a México y porque el gobierno las sancione o les eleve los impuestos, han lanzado la “altruista campaña nutricional" titulada “Conócete, Equilíbrate, Actívate” tratando de minimizar la responsabilidad que tienen sus productos en esta pandemia. La campaña y su sitio web se hospedan en http://equilibrate.org.mx , en donde supuestamente promueven una nutrición equilibrada.

Pero el "equilibrio" que ellos han utilizado siempre es el de ofrecer refrescos dulces y luego botanas saladas que hacen necesitar lo dulce y éste lo salado hasta el infinito. Sabritas pertenece a Pepsi y hacen el maquiavélico equilibrio. Barcel empresa de Bimbo, trabaja en alianza estratégica con Coca Cola, para lograr su propio "equilibrio" y competir contra sus rivales.








A EQUILIBRAR DEMOCRÁTICAMENTE
LA ENERGÍA Y LA MERCADOTECNIA

Si la idea de la industria refresquera y de comida chatarra es promover un equilibrio energético y nutricional, deberían informar al consumidor, por ejemplo, que 4.4 kilocalorías de Gansito Marinela le cuestan el doble que esas mismas kilocalorías de Mamut Gamesa.



Por eso, Conócete, Equilíbrate, Actívate, 

¡DENUNCIA Y DECIDE!


ESTUDIOS CIENTÍFICOS PRUEBAN QUE EL AZÚCAR ES TAN ADICTIVA COMO LA COCAÍNA.



LOS EXHIBIDORES DE CINE PROMUEVEN SEGÚN DICEN  
PELÍCULAS PALOMERAS
EN COMBO CON LAS REFRESQUERAS


viernes, 19 de julio de 2013

EL CINEASTA MICHEL FRANCO, ORGULLO DE FELIPE CALDERÓN Y SU FRACASADO “SEXENIO DEL CINE”

por Javier Oteka

Del 24 de septiembre al 28 de octubre de 2012, con cargo a los tiempos oficiales asignados a la Secretaría de Educación Pública, entonces a cargo del doctor José Ángel Córdova Villalobos, se transmitió a nivel nacional una campaña testimonial en radio y televisión que tuvo como propósito enaltecer el orgullo por supuestos logros del infausto sexenio del presidente Felipe Calderón. Uno de los spots que se transmitieron fue el denominado “Orgullo Michel Franco”, con duración de 30 segundos: http://www.youtube.com/watch?v=XhWN32Nrxu0


En dicho spot, el joven director de cine, ubicado al centro de un foro a media filmación, y con una leyenda sobrepuesta en la parte inferior de la pantalla que dice: “Michel Franco. Mexicano. Cineasta ganador en el Festival de Cannes 2012”, se dirige a cámara hablando:

“Dirigir una película es imaginar un mundo… sentirlo. Con México pasa lo mismo, cuando lo sientes te das cuenta que no es un mexicano el que ganó un premio. Lo gana el país entero… Ya conseguí uno de mis mayores sueños: poner en alto el nombre de mi país”.

Y enseguida la voz de un locutor remata: “En el gobierno del Presidente de la República, se apoyó al cine como nunca antes. En el México de hoy hay motivos para estar orgullosos. Conaculta, Gobierno Federal”.

Las imágenes concluyen con los logotipos institucionales del gobierno de Calderón: el de “Vivir mejor” y el de “Conaculta–Gobierno Federal”.

Este spot se transmitía hasta el cansancio, mientras en el país se elevaba a más de 70,000 la cifra oficial de muertos a causa de la guerra de Calderón, crecía insospechadamente el narcotráfico y la inseguridad, disminuía el turismo, se incrementaba el desempleo, la pobreza y la miseria… y, en el tema del cine mexicano, su cuota de mercado en las salas de nuestro propio país no llegaba ni al 5%, en tanto que el cine estadounidense atacaba las pantallas mexicanas con un 90% de ocupación. ¡Ése era realmente el sexenio del cine!, tal y como Consuelo Sáizar, presidenta del Conaculta, se entercó en hacerle llamar.

Hoy contamos con un nuevo hecho que nos permite comparar, con datos duros, el tamaño de ese logro tan cacareado. Resulta que la película mexicana “Nosotros los Nobles”, de mediana calidad, que no contó con el apoyo de los fideicomisos públicos que administra el Estado a través del Imcine [pero sí contó con el EFICINE, estimulo fiscal del Art. 226/189],  en sus primeras 13 semanas logró una asistencia de 7,050,474 personas, en tanto que la suma de las 102 películas mexicanas que se exhibieron durante todo el 2012, incluyendo 67 estrenos, apenas lograron 10,923,000 personas.

Esto significa que lo logrado por una sola película mexicana que no contó con el apoyo de los fideicomisos del Estado [aunque sí con el estímulo fiscal de Eficine], alcanzó casi 67 veces lo logrado en promedio por cada película que sí apoyó el Estado con toda su parafernalia burocrática y el despilfarro de sus recursos. Alrededor de 4,000 millones de pesos gastó el “sexenio de Calderón” en producir películas que, en su inmensa mayoría, no tuvieron publicidad y por tanto no fueron exhibidas o duraron poquísimo en cartelera. Y, por si fuera poca cosa la corrupción, se calcula que por lo menos el 10% de esa cifra, es decir, 400 millones de pesos, terminaron donde no debían. Y las demandas, siguen su curso con inaudito tortuguismo.

Es así que, mientras la inmensa mayoría de las películas mexicanas siguen estando condenadas a no llegarle al público, podemos comparar dos hechos insólitos ocurridos en estos últimos meses: Por un lado, el cineasta Gary Alazraki, con su ópera prima “Nosotros los Nobles”, arrasó con las paupérrimas estadísticas y logró, sin el apoyo de Fidecine ni de Foprocine, el primer lugar en asistencia de toda la historia del nuevo cine nacional. Y, por otro lado, el segundo largometraje dirigido por el joven Michel Franco, “Después de Lucía”, lo hizo recibir, merecida o inmerecidamente, uno de los tantos premios que se dan en Cannes y que el gobierno de Calderón aprovechó para cacarearlo tanto, que sólo logró el efecto contrario a lo que se propuso. La mayoría terminó odiando al novel cineasta vendido a, y por, coludidos intereses públicos y privados.

Veamos en qué medios, cuántas veces y cómo se transmitió el spot de 30 segundos titulado “Orgullo Michel Franco”, a fin de llegar a un estimado de lo que esa campaña tan voluminosa, si no hubiese sido cargada a los tiempos oficiales, tanto del Estado como fiscales, le hubiese costado a aquel y a sus socios difundir.

Antes debo resumir, con propósitos metodológicos, que debido a que la información pública es custodiada con enorme celo o temor por la burocracia organizada, tuve que recurrir al IFAI para hacer las respectivas solicitudes de información; pero, al negármela en una primera instancia, tuve que interponer los diversos recursos de revisión que fueron necesarios. Pues bien, durante el sexenio de Calderón, tanto la Oficina de la Presidencia de la República, como la Secretaría de Gobernación, de Educación y, por supuesto Conaculta, me respondieron que, o no existía dicha información, o había sido clasificada como reservada.

Al terminar el anterior sexenio, insistí ante las nuevas autoridades hasta que finalmente el IFAI, atendiendo la recomendación de las nuevas autoridades encargadas de la Oficina de la Presidencia de la República, se atrevió a instruir a la Secretaría de Gobernación para que me propocionara, a través de la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC), la información que les solicitaba. RTC me envió copia digital del oficio número DG/3970/2013 del 18 de junio de 2013, en donde el Director General de RTC, Lic. Andrés Chao Eberegenyi, instruye al Director Jurídico y Operativo de la Unidad de Enlace para que me den las facilidades necesarias a fin de investigar “in situ” las pautas de medios con los datos requeridos.

Después de echarme un clavado al cerebro informático de RTC, y de obtener copias autorizadas con la información clave, pude elaborar -entre otras- la siguiente tabla resumen:


En síntesis, y para no atiborrarlos con datos, la campaña “Orgullo Michel Franco” fue pautada para lograr en radio, a nivel nacional, con cargo a tiempos del Estado, la cantidad de 1,747,200 impactos de 30 segundos cada uno, lo que equivale a una transmisión total de 485 horas con 20 minutos a través de 1,560 estaciones de radio. En RTC, esa campaña se maneja con la clave RDF-09220-SEP.

A nivel de televisión, la campaña con clave de RTC número TVF-047-2012, se pautó para transmitir, con cargo a tiempos de Estado, la cantidad de 4,101 impactos de 30 segundos cada uno, que en total equivalen a  34 horas 10 minutos y 30 segundos de transmisión televisiva a nivel nacional.

Y más impresionante aún, es lo que dicha campaña representó en cuanto al aprovechamiento de las televisoras para efectos fiscales. Con cargo a esa clase de tiempos fiscales, se pautaron además 31,698 impactos que equivalen a una transmisión de 264 horas 9 minutos y 30 segundos.

Sabemos que, en caso de haber sido una campaña pagada por los productores y distribuidores, las tarifas comerciales hubieran sido tasadas a precios variables dependiendo de los horarios, canales, cantidad de repetidoras, rating, etc.

Hemos preguntado a expertos en la disciplina de medios, cuánto hubieran tenido que pagar Michel Franco y sus socios por esa campaña, si no es que el presidente Calderón y Consuelo Sáizar les conceden el “favorcito”. La cifra es escalofriante, hubieran tenido que erogar más de $50,000,000.00 (cincuenta millones de pesos M.N.), cantidad que duplica lo supuestamente invertido en la producción de la correspondiente película.

[Mientras que esto ocurría, el único fondo del Estado creado entonces para apoyar la promoción y distribución de películas mexicanas, el EPRO-Cine, asignaba únicamente 80 millones de pesos para repartirse entre 60 proyectos; es decir, un promedio de $1,333,333 por película].

En el caso de los tiempos fiscales, a Televisa, TV Azteca y demás canales y repetidoras, la transmisión de esta campaña les generó un enorme beneficio, pues con ello pudieron pagar en especie una parte considerable de sus impuestos, en vez de tener que pagarlos con efectivo.

¿Es justo que los recursos públicos se despilfarren así para enaltecer la imagen de personas físicas y de grupos privados de poder?

Y, por si fuera poco, entre los principales distribuidores de “Después de Lucía”, película de Michel Franco, figura nada menos que Videocine, empresa de Televisa dedicada a este medio. Es justamente un caso que ambiguamente prohíben las reglas de operación del Eficine, cuando se refieren al beneficio que no deberían obtener partes relacionadas en un mismo proyecto.


EN LOS TÍTULOS FINALES DE LA PELÍCULA "DESPUÉS DE LUCÍA",
JUNTO A LOS CRÉDITOS DE LOS PRODUCTORES, APARECE ESTA LEYENDA.
¡MÁS CLARA NI EL AGUA!


¡Negocio redondo!, como aquel “Viaje Redondo” de la exdirectora del Imcine.

Mi hipótesis es que el dúo dinámico de Consuelo Sáizar y Marina Stavenhagen, aprovechando sus relaciones con la burocracia francesa que, por cierto, terminó galardonando a la exdirectora del Imcine por impulsar el cine de Francia en México, cosa que no supo hacer con el propio cine mexicano, aceitaron la maquinaria que permitió lograr esos y otros premios en Cannes. Por todos es sabido que en el país galo campean maestros en el arte del “pickpocketing”. Y si no lo creen, consíganse a un médium y pregúntenle al fantasma del maestro Bresson.

Es recomendable y urgente terminar de obtener dichas pruebas y también aquellas que aportarían más evidencias de la colusión de esos intereses privados y públicos, a nivel internacional. Es casi nula la información de lo que producen las películas mexicanas en el extranjero. El Imcine sigue haciéndose de la vista gorda con las cifras de los beneficios en el extranjero. Me gustaría saber más de qué tanto siguen o no engordándose sus bolsillos. Habría que echarse un clavado al océano para poder observar a fondo a ciertos tiburones, a sus rémoras y, sobre todo, a una cierta mantarraya que la dejan moverse como pez en el agua.

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Post Scriptum - 1  (29-julio-2013)


Alexis Fridman, uno de los socios de los hermanos Rovzar en Lemon Films, me envió la lista de Eficine donde aparece "La Familia Florentino", con 20 millones asignados en el 2011, y que -según él- así era el título de Nosotros los Nobles.
En caso de ser así, los apoyos del Estado a la familia feliz productora y distribuidora de "Después de Lucía", siguen siendo altamente cuestionables.
Parecería que, así, una de las facetas de este asunto, es una competencia que se habría librado entre la Televisa que apoyó a "Después de Lucía", y la TV AZTECA que, con Alazraki, apoyó a "Nosotros los Nobles".




Post Scriptum - 2  (2-agosto-2013)


APOYADO POR EL IMCINE Y LA FUNCIÓN PÚBLICA, EL CINEASTA MICHEL FRANCO ECHA LA CULPA DE LA CORRUPCIÓN A LA CIUDADANÍA

Michel Franco, el director cinematográfico que con su imagen avaló los logros del sexenio del presidente Calderón, y a cambio recibió junto con sus coproductores y distribuidores, escandalosos apoyos del gobierno, cuando era más jovencito, también se sumó a la denuncia oficialista en contra de la corrupción. Este es el cortito que con recursos públicos le apoyaron el Imcine y la Secretaría de la Función Pública, y cuyo propósito es echarle a la ciudadanía la culpa de la corrupción.




viernes, 5 de julio de 2013

LA IMAGEN OMNISCIENTE Y OMNIPOTENTE DEL COMITÉ TÉCNICO DE FIDECINE

por Javier Oteka

Otra de las “razones” que da el Comité Técnico de Fidecine para negar el apoyo económico a mi película “Vivir Amando”, a la letra dice así:

“Se sabe que una historia para cine es la síntesis de una serie de situaciones que el autor elige para interpretar una realidad determinada, en "Vivir Amando", no queda claro lo que su autor quiere expresar; por lo que el guión no reúne los requisitos necesarios para su apoyo”.

No cabe duda que los integrantes del Comité Técnico de Fidecine proyectan una imagen que no puede partir sino de una autopercepción omnipotente y omnisciente, atributos que pertenecen exclusivamente a Dios; pero que usurpan quienes se sienten escudados por la autocreada regla de que sus decisiones son inapelables. Pero sucede, para el infortunio del Comité inquisidor, que existen leyes y reglamentos superiores a la mencionada regla de operación que los confunde y los hace sentirse todopoderosos.

Ellos son sólo mortales, ciudadanos y servidores públicos sujetos a la Ley. El Reglamento de la Ley Federal de Cinematografía, en su artículo 56, dice que el Comité Técnico de Fidecine sujetará su actuación a las disposiciones jurídicas aplicables. Sus miembros deberían actuar en forma honorífica, pero al prestarse a complicidades y defender sus intereses particulares y grupales, y al emitir sus opiniones y fallos con tal grado de mediocridad y de cinismo, quedan evidentemente desacreditados.

Los miembros de ese Comité se sienten autoprotegidos por la supuesta colegialidad del órgano, y no tienen el valor civil para transparentar sus procesos y decisiones, y para publicar en qué sentido argumentó y emitió cada quien su voto, en orden a deslindar sus responsabilidades jurídicas.

Les pregunto a todos y a cada uno de los miembros de dicho Comité: ¿Acaso conocen lo que el autor quiere expresar? Y, en su caso, ¿lo conocen mejor que él? Porque si no es así, ¿cómo pueden decir que “no queda claro lo que el autor quiere expresar”? Que me digan, entonces, ¿qué es lo que yo quiero expresar? Y, si lo saben mejor que yo, pues que lo expresen, que sigan violando mi derecho humano fundamental a la libre expresión de mis creencias.

Según la respuesta a mi solicitud de información con número de folio 1131200008313, los nombres de los miembros del Comité Técnico que integraron el Grupo de Trabajo de FIDECINE que evaluó la viabilidad técnica y financiera de los proyectos cinematográficos que solicitaron apoyo en la Convocatoria 2013, son los siguientes:

·         Por el Instituto Mexicano de Cinematografía: Sr. Jorge Gerardo Sánchez Sosa.
·         Por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas: Sr. Juan Antonio de la Riva.
·         Por el Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica de la República Mexicana: Mtra. Marcela Fernández Violante.
·         Por el Sector de Producción: Lic. Juan Fernando Pérez Gavilán.
·         Por el Sector de Distribución: Lic. Juan Carlos Lazo Guerra.
·         Por el Sector de Exhibición: Lic. Miguel Mier Esparza.

Señores y Señora: ¿Cómo pueden ustedes emitir una evaluación tan poco profesional?

Señor Jorge Sánchez Sosa, Director General del Imcine: ¿No le da vergüenza avalar tales respuestas que da el Comité que usted preside, a través de su Secretario Ejecutivo Sr. José Rodríguez López, a los productores que participamos en el inclemente proceso elaborando carpetas tan costosas? ¿Cree usted que esa es la respuesta que como ciudadanos merecemos? ¿Cree usted que es aceptable que haya quien al seno del Comité apresure a los demás miembros a que me descalifiquen a priori? Dígame usted, Jorge, ¿cómo pueden 6 personas revisar a conciencia y dictaminar 75 carpetas en tan poco tiempo? ¿Se las reparten y los demás votan de acuerdo a la recomendación que da quien supuestamente la revisó? Y si no todos revisan todas las carpetas, ¿por qué esconden quién fue la, el o los responsables de evaluarlas? ¿Por qué si el Eficine ya transparentó quiénes son las personas que integran los grupos de evaluación, Fidecine sigue ocultando esa información?

Las sesiones del Comité Técnico de Fidecine y de su Grupo de Trabajo (que son lo mismo según declaró el IFAI, y agrego que su duplicidad sólo sirve para enredar y ocultar lo que ahí traman), deberían ser si no completamente abiertas, por razones de espacio, sí vídeograbadas para que estos registros puedan ser revisados por los ciudadanos que así lo requieran a través del IFAI. Recuerde Jorge que, a diferencia de lo que usted hace con sus empresas privadas, lo que ahora usted está administrando son recursos públicos, dinero del pueblo. ¡No sigan actuando en lo oscurito!

miércoles, 3 de julio de 2013

EL GUIONISTA JAVIER OTEKA, PERITO EN MATERIA DE PROGRESIÓN DRAMÁTICA






"Cuando falta la luz, todo se vuelve CONFUSO,
es imposible distinguir el bien del mal,
la senda que lleva a la meta de aquella otra
que nos hace dar vueltas y vueltas, sin una dirección fija".

Jorge Mario Bergoglio, Lumen Fidei, 2013.

Una de las razones por las cuales el Comité Técnico de FIDECINE, en el 2013, volvió a negar apoyo financiero a la película 'Vivir Amando' del cineasta Javier Oteka, a la letra dice:

“Con relación a la viabilidad y congruencia del proyecto, se considera que el guión se muestra confuso en su progresión dramática, por lo que difícilmente puede alcanzar un buen resultado en su futura filmación.”

Por supuesto que esta razón, que los miembros del Comité Técnico de Fidecine ni siquiera se atreven ni saben argumentar -como es su costumbre-, es una falacia.

Javier Oteka es el único cineasta mexicano que desde el año de 2003, puede acreditar su pericia en materia de progresión dramática, mediante el registro de su ‘Electrofilmograma’ ante el INDAUTOR, organismo público administrado por la Secretaría de Educación Pública.  Así es que, basado en su acreditada experiencia, responde a los miembros del Comité Técnico de FIDECINE:

“Del concepto de ‘progresión dramática’, podría decirse que retrocede o decae, que se estanca, o que avanza, crece o se eleva, que es lenta o ágil; pero decir que es “confuso en su progresión dramática”, francamente no entiendo a que se refiera técnicamente el Grupo de Trabajo o el Comité Técnico. Este punto de su diagnóstico sí que es confuso. Pero peor es la conclusión que derivan de esa falsa y confusa premisa. La relación de causa efecto resulta tan débil que se desmorona como castillo de arena. ¿Cómo puede derivarse de una causa tan confusa que el proyecto difícilmente puede alcanzar un buen resultado en su futura filmación?... ¿En qué se basan al afirmar, sin argumentos, que la redacción de mi guión ‘denota una falta de experiencia en la escritura cinematográfica’?”

El cineasta Javier Oteka, graduado en 1979 por el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), también acredita y documenta su experiencia creativa en sus blogs:





Hoy, en el tránsito hacia las plataformas digitales, donde tanto se lucha por ampliar el medio cinematográfico con el del audiovisual, cabe recordar que fue el cineasta Javier Oteka, el año de 1982, quien a nivel mundial fue el primero en escribir, dirigir y coproducir un largometraje en multimedia, a tres pantallas y con sonido sensarround, que fue estrenado en el cine Manacar con 8 premieres a las que asistió un total de 15,000 personas, y después fue transferido a videotape para ser transmitido por XHTV Canal 4, con el patrocinio de las marcas del Grupo Bimbo.  Hoy en día, con la definición que la nueva Ley de Cinematografía de 1992, en su artículo 5º, da respecto a lo que es una película, este multimedia se convierte en la primera película en ese formato que se realiza en México, ¡y en el mundo! Ello es sólo un botón de muestra de la experiencia de Javier Oteka y su capacidad visionaria que se niegan a reconocer el Imcine y sus satélites.

Duelo intergeneracional y metafílmico entre Ana y BruNo (personajes aún en proceso de animación y grabación con el apoyo de los fondos públicos), y Luminita y Rayo (personajes animados en 1982 para un largometraje en multimedia sin apoyo del Estado).


A continuación reproducimos el resumen de la tecnología y sistema científico que el cineasta Javier Oteka registró ante el INDAUTOR el año de 2003, y que lo hace pionero a nivel mundial en materia de medición y construcción de la intensidad, densidad y progresión dramáticas, aplicables a todo tipo de guiones y piezas cinematográficas, televisivas, teatrales, y demás medios audiovisuales, lo cual se lo han reconocido hasta en el extranjero, pero sus compatriotas mexicanos del Imcine y sus fideicomisos, lo han ignorado y vetado en su ejercicio profesional.


ELECTROFILMOGRAMA from Javier OTK

domingo, 30 de junio de 2013

EL ALTO MANDO DEL IMCINE ENTRA EN PÁNICO - Respuesta del Cineasta Javier Oteka al Director General del IMCINE C. Jorge Sánchez Sosa

C. JORGE SÁNCHEZ SOSA
Director General
Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE)
Presente.

México, D.F., 30 de junio, 2013.

En respuesta al oficio del IMCINE No.01CG/0-069/2013 firmado por su Coordinador General, C.P. Pablo Flores Fernández, en el que en tres fojas me contesta al escrito que envié al Lic. Enrique Peña Nieto, Presidente de México, registrado con número de folio GR-2200029913-7 de la Dirección General de Atención a la Ciudadanía de la Oficina de la Presidencia de la República, en cuatro fojas le comento lo siguiente:

Respecto a sus ilustrativos párrafos acerca de la “Ordre des Arts et des Lettres”, y no “Odre”, como el señor contador público la escribe y que así escrita según el diccionario de la Real Academia Española significa cuero para contener líquidos como vino o aceite, o persona borracha o muy bebedora, en las listas publicadas en Internet [http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_members_of_the_Ordre_des_Arts_et_des_Lettres] y [http://es.wikipedia.org/wiki/Orden_de_las_Artes_y_las_Letras], en ninguna de las categorías de Commandeur, Officier ni Chevalier  aparece siquiera alguno de los ‘destacados’ personajes que menciona el contador público. Permítame agregar que el adjetivo ‘destacado’ podría también calificar nombres como los de Arturo Durazo Moreno, Joaquín Guzmán Loera, Elba Esther Gordillo, Andrés Granier Melo, Emilio Azcárraga, Ricardo Salinas, Carlos Slim, Alejandro Ramírez, Germán Larrea, Genaro García Luna, Florence Cassez, Alfredo Bryce Echenique, Consuelo Sáizar, Marina Stavenhagen…

Por cierto, la última persona destacada que cité, guionista y presunta socia en la película ‘Viaje Redondo’, de mediana calidad técnica y artística, pero que tanto benefició siendo ella misma Directora General del Imcine, y que como premio de pilón en el 2009 recibió el Mayahuel de Plata en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, desde luego después de autorizar un millonario subsidio anual al festival, cuando éste era presidido por el ‘destacado’ y controvertido Raúl Padilla López, y dirigido por usted, señor Jorge Sánchez Sosa, debo añadir que aquella servidora pública aún sigue siendo investigada por el Órgano Interno de Control por supuestas irregularidades y delitos cometidos durante su gestión. De modo que no comprendo cómo es que el contador público se contradice, por un lado, al afirmar que el Imcine no cuenta con rezagos de sexenios anteriores y, por el otro, al reconocer que dicha institución “tiene conocimiento de que el Órgano Interno de Control está llevando a cabo un procedimiento administrativo que se está substanciando”.

En su escrito, el contador público afirma que usted en ningún momento ha expresado que reconoce “los fracasos, irregularidades y complicidades de sus antecesores, y que a varios directores, funcionarios y ‘aviadores’ les haya ‘aceptado su renuncia’, y dice desconocer la fuente de la información”.

Por si acaso es cierto que la desconoce, en el sitio‘Web’ del IMCINE, en la página correspondiente al directorio de funcionarios, se advierte que desde este sexenio ya no laboran ahí Cuauhtémoc Carmona Álvarez, excoordinador general; Hugo Villa Smythe, exdirector de apoyo a la producción cinematográfica; Judith Bonfil Sánchez, exdirectora de divulgación cinematográfica; Rodrigo Bernardo Soto Zermeño, exdirector de finanzas, evaluación y rendición de cuentas; Ulises Marcos González León, exdirector de recursos humanos, materiales y tecnológicos. Asimismo, según las respuestas que el Imcine ha dado a mis numerosas – más de 100 - solicitudes de información y recursos de revisión ante el IFAI, también han dejado de prestar sus servicios a dicha institución más de una treintena de servidores públicos. Entonces, si no les aceptó usted su renuncia, ¿cómo fue que llegó a su fin la relación laboral con esos altos funcionarios y demás personal? ¿A qué se dedicaban, por qué ya no trabajan ahí bajo sus órdenes?

Es más, le pregunto: ¿Qué sigue haciendo el Imcine con cerca de 200 burócratas? ¿Le parece aceptable que, por ejemplo, la película ‘Nosotros los Nobles’ que no fue apoyada por Fidecine, en sólo 13 semanas de exhibición, según Canacine, haya logrado 7,050,474 asistentes, en tanto que las 102 películas mexicanas exhibidas durante el 2012 a nivel nacional, incluyendo 67 estrenos, sólo hayan logrado 10,930,000 asistencias, o sea, un promedio de 107,088 asistentes por película? ¿Y le parece justificable que Fidecine, fideicomiso que fue creado para apoyar películas mexicanas con viabilidad comercial, en más de 10 años que tiene desde su creación y de las casi 170 películas que ha apoyado, sólo haya recibido de sus productores un retorno de inversión de aproximadamente el 11%? ¿Y que, con ese nefasto y muy sospechoso logro, los miembros de su Comité Técnico, sin aplicar estudios de mercado ni métodos mínimamente confiables para diagnosticar y pronosticar, se den el lujo de rechazar magníficos proyectos argumentando con extremada ligereza que no tienen viabilidad comercial y en cambio apoyen otros donde varios de esos miembros tienen intereses económicos, violando con ello, presuntamente, el artículo 56 del Reglamento de la Ley Federal de Cinematografía?, lo cual he documentado amplia, profunda y seriamente en mi blog PoliticOteka.blogspot.com y también lo he sumado a las decenas de pruebas que he integrado a mis denuncias ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y ante los Órganos Internos de Control en el Imcine y en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que continúan en lentísimo proceso.

Anexo a esta carta, sólo como ejemplo para refutar lo asegurado por el contador público, una nota del periódico Crónica, del 12 de abril de 2013, donde usted, ya como director del IMCINE, afirma que “el fideicomiso que creó el Imcine llamado Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine) ‘ha sido un fracaso”, y agrega: “Hemos fracasado nosotros en un instrumento que nosotros creamos que fue Fidecine en el que distribuidores y exhibidores también nos han acompañado en este proceso, y creo que nos cuesta trabajo reconocer el fracaso de este instrumento, pero hay que revisarlo a fondo y estamos dispuestos a hacerlo”.
                                                                                      
Asimismo, anexo otro artículo publicado por El Universal el 26 de mayo de 2013, en donde usted declara: “El Imcine participa esencialmente en tres fondos. Hasta ahora han sido decididos por cineastas nacionales. Esto ha creado cuestiones positivas y negativas, pero entre ellas se genera inevitablemente una complicidad que va más allá de las necesidades creativas”. Y enseguida, en vez de exigir que quienes autorizan los proyectos cumplan la Ley o de lo contrario sean procesados y sancionados conforme a Derecho, propone usted que la solución sea la de invitar a un grupo de cineastas extranjeros para que mayoritariamente decidan a que cineastas mexicanos habrán de apoyar con los impuestos que pagamos los mexicanos. ¡Vaya solución maximiliana! Y además propone usted como modelo a replicar en México, el de Colombia, que si bien ha mejorado su cinematografía durante los últimos años, teniendo una población de poco menos de la mitad de la mexicana, sólo ha logrado aproximadamente un 27% de asistencias para ver sus propias películas, respecto a las logradas por nuestro país, según se deriva de las estadísticas del Fondo Mixto de Promoción Cinematográfica - Proimágenes Colombia, así como de los anuarios estadísticos del Imcine.

Y yo me pregunto, pues si así están las cosas para el nuevo director del Imcine y su coordinador general, ¿por qué de una vez no invitan a cineastas extranjeros para que nos vengan a escribir, producir y dirigir las películas que reflejen la identidad y la cultura mexicanas? Tan malinchista, ¿o acaso cosmopolita?, es la orientación que está permeando entre las autoridades y representantes del gremio cinematográfico que, en la pasada entrega de Arieles, se otorgaron los mayores premios a películas que abordan la identidad y cultura de Argentina y Uruguay, países de origen de los cineastas galardonados, festejados y promocionados.

Aunado esto a lo que en su escrito sigue diciendo el señor contador público, sobre la hegemonía que en México ejerce la industria norteamericana del cine, y que no es privativa de nuestro país, me permito comentarle que mirar así este asunto de gravísima importancia para nuestra soberanía y cultura, es como aceptar la fatalidad del destino trágico que lucha por imponernos nuestro vecino país del norte; es decir, someternos, ‘ponernos flojitos y cooperando’.

Y el defender nuestra soberanía, identidad y cultura, no significa actuar como pueblerinos carentes de una visión cosmopolita, como sugiere el señor contador público que, en vez de que usted lo haga, él toma la palabra por usted. Por el contrario, los cineastas mexicanos queremos llevar a los nuestros, y al mundo entero, nuestra visión del mundo que tiene raíces ancestrales y de lo cual debemos estar orgullosos y trabajando infatigablemente por lograr nuestro liderazgo a nivel global. Esto no significa que debamos excluir lo extranjero y a los extranjeros de nuestras actividades culturales, ¡no, de ninguna manera! Lo que digo es que no deben ser ellos, mayoritariamente, quienes decidan a qué mexicanos se apoya con los impuestos que pagamos los mexicanos. A los extranjeros destacados podemos invitarlos a compartirnos sus experiencias, a asesorarnos en aquellos aspectos donde tengan conocimientos que sean de nuestro interés, a coproducir cine con nosotros, a distribuir y exhibir nuestras películas en sus respectivos países, etc.

Durante el sexenio anterior se cometieron innumerables irregularidades y actos de corrupción que impidieron que nuestra industria cinematográfica se consolidara. La señora Consuelo Sáizar, presidenta del Conaculta, calificó al gobierno calderonista bajo el lema de “el sexenio del cine”. Quizá se refería a las enormes ganancias que obtuvo el duopolio de la exhibición que, por beneficiar y beneficiarse del cine norteamericano, en el 2012 graciosamente concedió poco menos del 5% como cuota de participación de mercado para el cine mexicano. Desde luego, todo ello con la complacencia de las autoridades.

Recuerde que la campaña de logros del entonces presidente Calderón, transmitió hasta el cansancio un spot testimonial del novel cineasta Michel Franco que recientemente había obtenido un dudoso reconocimiento en Cannes. Pues resulta que hice solicitudes de información a la Presidencia de la República, a la Secretaría de Gobernación y al Conaculta, en orden a que confesaran en qué medios, fechas y horarios se había transmitido esa campaña, y cuánto se había pagado por ella. ¿Pues qué cree?, las tres entidades me respondieron que esa información es inexistente. Y, por supuesto que al IFAI, en aquella ocasión, le tembló la mano para instruirlos a que proporcionaran la información de ese spot que sigue hospedándose, existiendo en Internet, y del que fuentes autorizadas calculan que su transmisión a nivel nacional, en ‘prime time’, costó al erario público millones de dólares… que al final de cuentas de nada sirvieron al cine mexicano.

Finalmente, señor director general del Imcine, permítame insistir que de ninguna manera estoy de acuerdo con la visión y actitud fatalista que expresa su coordinador general, al conformarse con el hecho de que el cine norteamericano ejerza en México su hegemonía, como en el resto del mundo [lo cual no es del todo cierto, si por ejemplo analizamos la industria de cine en la India]. Y no estoy de acuerdo, Jorge, porque la visión que tengo como mexicano, de ninguna manera es conformista ni perdedora.

Quiero contarle brevemente el porqué veo así las cosas. Mi padre, que en paz descanse, siendo todavía muy joven, a finales de los años cincuentas fue invitado a presidir el Club de Fútbol Pumas de la Universidad que entonces jugaba en la segunda división. Él propuso profesionalizarlo e impulsarlo hasta que, en poco tiempo, con el gran equipo de técnicos y jugadores que integró y dirigió, y con el entusiasta apoyo de la UNAM y de varios patrocinadores, el año de 1961 ganaron el campeonato que los llevó a la primera división, de la cual no han descendido desde entonces. Esa es la actitud que yo heredé de mi padre y estoy plenamente convencido que podría ser semejante en el caso del cine mexicano, siempre y cuando se cumpla con la Ley y se actúe con eficacia, eficiencia, honradez y transparencia. El camino más corto entre dos puntos, decía mi padre, es el de la línea recta.

Jorge, yo quiero un cine mexicano en la primera división. ¡Y quiero participar en ello! ¿Por qué, sólo por querer manifestar mis creencias religiosas con libertad, el Fidecine insiste en ejercer su censura previa en contra de mi película en proyecto? ¿Por qué, sólo por denunciar con pruebas fehacientes las irregularidades y presuntos delitos cometidos durante el sexenio anterior, me consideran varios de ustedes como enemigo del Imcine y de sus satélites, y me mantienen vetado en el ejercicio profesional?

No se moleste, Jorge, en contestarme porque lo sé, es su costumbre no responder los escritos, y además es obvio, estorbo en un medio donde impera la corrupción endógena y sistémica que anhelo, quizá con ingenuidad, que durante este sexenio las autoridades, junto con los ciudadanos, estaremos dispuestos a combatir y corregir. Y si usted realmente se compromete con ello, además de que la Patria se lo va a pagar, como usted con justeza o ironía ha llegado a decir, como funcionario público seguirá devengando un salario, como el que poquísimos mexicanos reciben, y que según el Portal de Obligaciones de Transparencia es por un total bruto mensual de $135,902.98, además de seguros y un paquete amplísimo de prestaciones. Y de no ser así, de no actuar conforme a lo que esperamos los ciudadanos y en particular la comunidad cinematográfica que se encuentra en gran medida marginada del acceso a los fondos que maneja el Imcine, que la Nación se lo demande.

Sinceramente,

FCO. JAVIER ORTIZ TIRADO KELLY / OTEKA


C.c.p.       Lic. Carlos Eduardo Romero Castro.- Director General de Atención Ciudadana, Oficina de la
                Presidencia de la República.
                Lic. Emilio Chuayfett Chemor.- Secretario de Educación Pública.          
Lic. Rafael Tovar y de Teresa.- Presidente del CONACULTA.
                C.P. Pablo Flores Fernández.- Coordinador General del IMCINE.



Esta carta también ha sido publicada por la revista EL BÚHO que dirige René Avilés Fabila.
http://www.revistaelbuho.com/colaboraciones_lista.php?act=articolo&id_col=383

viernes, 28 de junio de 2013

EL ALTO MANDO DEL IMCINE ENTRA EN PÁNICO

por Javier OTK

Hoy, 28 de junio de 2013, recibí el oficio OICG/0-069/2013 que a continuación presento, en el que el IMCINE, en voz de su Coordinador General C.P. Pablo Flores Fernández, responde al comunicado que envié al Lic. Enrique Peña Nieto, Presidente de México, con relación a declaraciones hechas por el Director General del Imcine, C. Jorge Sánchez Sosa, que he publicado en este mismo blog. [Ver aquí].

El C.P. Fernández Flores afirma que el director de Imcine en ningún momento ha expresado que "reconoce los fracasos, irregularidades y complicidades de sus antecesores...".

He anexado al final del oficio, la nota del periódico Crónica y el artículo periodístico publicado por El Universal, donde el C. Jorge Sánchez Sosa en efecto hace las cuestionadas declaraciones.

De este modo, aunque el coordinador del Imcine intente inútilmente proteger a su jefe, las pruebas hablan por sí mismas.

Y ojalá, de hoy en adelante, estos funcionarios contesten por propia iniciativa, con prontitud, transparencia y honestidad, sin que uno tenga que dar estas pequeñas molestias al señor Presidente de la República.

jueves, 27 de junio de 2013

NOSOTROS LOS NOBLES, GANCHO AL HÍGADO PARA FIDECINE

¡Al buen entendedor, pocas palabras!


La patética película mexicana NOSOTROS LOS NOBLES, dirigida y coproducida por el novel Gary Alazraki, en sus primeras 13 semanas de exhibición logró 7,050,474 asistentes, sin que FIDECINE le concediera apoyo financiero.

En todo el año 2012, 102 películas mexicanas, incluidos 67 estrenos, lograron en conjunto 10,920,000 asistentes.

¿Qué hace el IMCINE con casi 200 burócratas y tantas películas que no apoya para su comercialización?


























LA PATÉTICA LECCIÓN DE NOSOTROS LOS NOBLES