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sábado, 28 de septiembre de 2013

El COMITÉ TÉCNICO DE FIDECINE CONDENA A LAS PELÍCULAS APOYADAS EN 2013 A NO SER DISTRIBUIDAS POR FOX NI EXHIBIDAS EN CINÉPOLIS.

por Javier OTK


Esta es la lista que FIDECINE publicó de las 19 películas apoyadas en la primera convocatoria de 2013:

PELÍCULA
DIRECTOR
UN PRESENTE MUY PASADO
ALFREDO JOSÉ GURROLA
ULISES Y LOS 10,000 BIGOTES
MANUEL CARAMES CHAPARRO
MI CUMPLEAÑOS FAVORITO
AGUSTIN TAPIA MUÑOZ
REZETA
LUIS FERNANDO FRIAS DE LA PARRA
LYCRA
JOSÉ ANTONIO SERRANO
DESIERTO
JONAS ESTEBAN CUARÓN ELIZONDO
BELZEBUTH
EMILIO PORTES CASTRO
LA VERDAD SOSPECHOSA
LUIS ANTONIO ESTRADA RODRÍGUEZ
LA DELGADA LINEA AMARILLA
CELSO RICARDO GARCÍA ROMERO
LA CARGA
ALAN JONSSON GAVICA
BURBUJAS, LA GRAN ODISEA
ENRIQUE DOMINGO NAVARRETE GIL
YES WAY JOSÉ
ARMANDO CASAS PERÉZ
UN MONSTRUO DE MIL CABEZAS
RODRIGO PLA PERÉZ
LA SEÑORITA ALICIA
MARIO HERNÁNDEZ SEPULVEDA
LA NOCHE DE FRANCO
CARLOS BERNARDO ARELLANO
JEREMÍAS
ANWAR SANTIAGO SAFA DORADO
DE LAS MUERTAS
JOSÉ LUIS GUTIERREZ ARIAS
EL ESPANTAPÁJAROS
PATRICIO EMANUEL CERVANTES
REFUGIO, COMO CAZAR ESTRELLAS FUGACES
DEMIAN SANDINO BICHIR

En la respuesta a mi solicitud de información por la vía del IFAI No. 1131200008213, FIDECINE me informa que:

“En referencia a los nombres de los integrantes del Comité Técnico que integraron el Grupo de Trabajo de FIDECINE que evaluó la viabilidad técnica y financiera de los proyectos cinematográficos que solicitaron apoyo en la Convocatoria 2013, son los siguientes:

Por el Instituto Mexicano de Cinematografía: Sr. Jorge Gerardo Sánchez Sosa.
Por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas: Sr. Juan Antonio de la Riva.
Por el Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica de la República Mexicana: Mtra. Marcela Fernández Violante.
Por el Sector de Producción: Lic. Juan Fernando Pérez Gavilán.
Por el Sector de Distribución: Lic. Juan Carlos Lazo Guerra.
Por el Sector de Exhibición: Lic. Miguel Mier Esparza.

Resulta que el Lic. Juan Carlos Lazo Guerra es Director de Mercadotecnia de Twentieth Century Fox Film México. Y el señor Miguel Mier Esparza es Director General de Operaciones de Cinépolis,

¿Y qué con eso?

Las Reglas de Operación e Indicadores de Gestión y Evaluación del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (FIDECINE), en el punto 2.6 relativo al funcionamiento del Comité Técnico, en el último párrafo a la letra dicen:

"Los representantes de los sectores de producción, distribución y exhibición que estén acreditados como miembros del COMITÉ TÉCNICO y cuenten con algún interés directo o indirecto en los proyectos a evaluar o analizar, o de familiares consanguíneos o por afinidad hasta el cuarto grado, no podrán participar en la discusión y/o aprobación de los proyectos, y en su lugar deberá participar otro miembro del mismo sector pero de distinto grupo corporativo o sector social".

De modo que, como los representantes de Cinépolis y de Fox participaron en la discusión y aprobación de los proyectos, en caso de distribuirlos o exhibirlos, harían evidente el interés, directo o indirecto, que tenían en dichos proyectos.

El Comité Técnico lo sabía al sesionar y no hizo nada para evitarlo. De modo que la responsabilidad es del colegiado Comité Técnico de Fidecine, cuya falta trae como consecuencia que esas películas quedan condenadas a no ser distribuidas por Fox ni exhibidas por Cinépolis… claro, siempre cuando el Comité respete sus propias reglas, lo cual no suele ser la costumbre.

lunes, 2 de septiembre de 2013

CONACULTA, IMCINE, CCC Y CUEC, EN ALIANZA PARA PROMOVER TRABAS A LA PRODUCCIÓN DE CINE

por Javier Oteka


CONACULTA, el Instituto Mexicano de Cinematografía, el Centro de Capacitación Cinematográfica y el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM, el 3 de marzo de 2011 coeditaron el Manual Básico de Producción Cinematográfica de Carlos Taibo, que reimprimieron el 19 de octubre del mismo año con un tiraje de 1,500 ejemplares. Las cuatro instituciones han tratado de posicionar este libro en la comunidad cinematográfica como una especie de biblia de la producción de cine profesional en México. Con él han pretendido actualizar a los productores y capacitar a las nuevas generaciones de profesionistas y estudiantes de cine. Pero es un manual plagado de errores, inconsistencias y obsolescencias.

Por ejemplo, en las páginas 121 y 122 se presenta el ejemplo de una película de largometraje que supuestamente logró una venta de 1 millón de boletos a $33.60 cada uno. El ejemplo pretende describir e ilustrar, en forma realista y gráfica, la estructura de distribución de los ingresos en taquilla de las películas mexicanas. Lejos de clarificar, el lector exigente queda tanto o más confundido que antes. Las cifras no cuadran en absoluto y con ello se pretende capacitar a los productores en su nuevo subempleo burocrático de carpetistas o carpeteros. La fallida aritmética que contiene este libro de texto no gratuito, es un síntoma de cómo se llevan las cuentas en las instituciones públicas del país.

Pero, lo más grave, es que podría sospecharse que más que un error, se trata de programar la obsolescencia de los conocimientos que con este libro adquieren los estudiantes; conocimientos, en gran medida, que de nada les van a servir, si es que consideramos que no sólo existen errores matemáticos, sino que las tecnologías y los procesos de producción que presenta el libro, están completamente rebasados.

Es vergonzoso que esto, al igual que los errores de ortografía descubiertos en los libros de texto publicados por la SEP, ocurra en instituciones pertenecientes al sector de educación y cultura.

A continuación presento un cuadro comparativo de lo que resulta si uno aplica al pie de la letra el ejercicio de las páginas 121 y 122 del manual de producción. Las cifras que resultan del ejercicio como de los números que contiene la gráfica no coinciden en absoluto.



Después de estudiar este manual, el productor jamás sabrá cuánto va a recuperar, si algún día lo logra, por la exhibición de sus películas. Ello debilita aún más al sector de producción y fortalece a los exhibidores y al sistema de apoyos a fondo perdido.

Me resisto a aceptar que esto es un simple error, porque durante varios años, el IMCINE y sus fondos, se negaron y siguen negándose a revelar lo que se invierte y se gasta en la producción de las películas mexicanas y, sobre todo, lo que se gana o se pierde.

Furibundo ante las solicitudes de información que le enviamos a través del IFAI, el IMCINE continúa escudándose con triquiñuelas leguleyas y respuestas confusas y opacas.

C. JORGE SÁNCHEZ SOSA
DIRECTOR GENERAL DE IMCINE:

Una de las peticiones que te hago, es que tanto Imcine como Foprocine, Fidecine y Eficine escriban en sus reglas de operación que, en virtud de que los apoyos provienen de recursos públicos, las carpetas y contabilidades de las películas deben ser transparentes y no confidenciales, de modo que no puedan ser clasificadas como reservadas.

Así que, si los sujetos de apoyo quieren obtener recursos públicos, pues tendrán que aceptar las nuevas reglas de la transparencia. Si no aceptan estas condiciones, les quedará el camino de autofinanciarse. Para hacer este cambio, no se necesita reformar la Ley Federal de Cinematografía ni su Reglamento; lo que único que requieres es demostrar voluntad política. Si no lo haces así, puedes dar a entender lo contrario; es decir, que por alguna razón estás interesado en que se mantengan en lo oscurito los negocios del cine apoyado por el Estado.

No temas, porque esto y el que las sesiones de los comités técnicos y de evaluación sean abiertas, sin duda traerá grandes beneficios para el desarrollo, la profesionalización y la democratización de nuestra industria.

sábado, 31 de agosto de 2013

GOBIERNO, IFE Y PARTIDOS PAGAN SUS CAMPAÑAS CON MANCHÓLARES.

por Javier OTK

Crestomatía que agradecemos
a la revista PROCESO.
Después de solicitar al CONACULTA de Consuelo Sáizar, en varias ocasiones, información relativa al costo de la campaña “Orgullo Michel Franco”, y de negármela sistemáticamente con el pretexto de que no existía esa información, y después de investigar y comprobar, gracias al IFAI, que dicha información sí existe pero dispersa en varias dependencias, y que la oficina de la presidencia de Calderón se rehusaba a reunir y transparentar, llegué a varias conclusiones. Una de ellas, es que los funcionarios públicos que deciden sobre la aplicación de los tiempos oficiales a las campañas del gobierno, del IFE y de los partidos, no tienen ni idea de lo que, en forma específica, le cuesta cada campaña de “comunicación social’ a los contribuyentes.

Lo que acaso saben, es la cantidad de “impactos” que se pautan en sus campañas. RTC entiende por “impacto”, cada vez que un spot de radio o televisión es transmitido en un determinado medio. Pero como los funcionarios no manejan un referente monetario del costo real que implica transmitir dichos spots de acuerdo a las tarifas de los medios, pues para ellos simplemente no cuestan. Sólo saben que la transmisión va con cargo a los tiempos oficiales, ya sean estatales o fiscales; pero de ahí no pasan. ¡Qué fácil comprar así sus anuncitos!, ¿no?

Esa práctica ineficiente y gravemente nociva, denota carencia de responsabilidad de los servidores públicos, y esconde prácticas indebidas que benefician a los medios y a sus cómplices en el gobierno.

Por ejemplo, ¿sabía que si usted pide a RTC, a través de la SEGOB, información sobre la cantidad de spots transmitidos en una campaña gubernamental con cargo a los tiempos oficiales, sólo le dan información de lo que pautaron para esa campaña, pero no sobre lo que realmente transmitieron los medios? ¿Y si no los transmitieron total o parcialmente, dónde queda la bolita?, porque RTC no monitorea que se transmitan todos y cada uno de los spots pautados, sino que sólo verifica una muestra aleatoria y generalmente enfocada sólo al D.F.

Respecto al ineficiente IFE, una cosa es distribuir tiempos oficiales entre los partidos y otra, muy distinta, es asignarles una determinada cobertura o millares de personas alcanzables y alcanzadas por spot transmitido según el medio, horario, rating; su frecuencia de exposición, su alcance y cuota. Por ejemplo, un solo spot transmitido en el ‘Canal de las Estrellas’ dentro del horario nocturno, puede llegar a decenas de millones de personas; en tanto que ese mismo spot transmitido en un horario matutino por el canal 22, suele llegar sólo a miles de personas. O, si ese mismo spot se transmite, por ejemplo, en horario vespertino del canal 5, quizá un alto porcentaje no le llegue a ciudadanos, por ser niños quienes estaban viendo el programa.

A nivel cuantitativo, repartir cantidades de tiempos oficiales; es decir, de horas, minutos y segundos, sin tomar en consideración todas aquellas variables, suele resultar absolutamente desproporcional e inequitativo.

Ahora bien, a nivel cualitativo, los impactos reales que logren los spots transmitidos, dependerán de cómo hayan sido concebidos, producidos y percibidos los mensajes contenidos en dichos spots.

Lo que seguramente no supieron y quizá jamás sepan Felipe Calderón y Consuelo Sáizar, es cuánto costó a los mexicanos, en pesos y centavos, la campaña “Orgullo Michel Franco”, porque la pagaron con manchólares.

Los manchólares son instrumentos de pago, que tienen un determinado valor tanto para quienes pagan con ellos, como para quienes cobran. Por ejemplo, si los manchólares se usan para pagar campañas con cargo a tiempos fiscales, quien ordena el pago, por ejemplo Consuelo Sáizar, no sabía ni le importaba saber el valor de intercamio monetario de esos manchólares con los que la SEP pagó la campaña de Michel Franco. Pero, Televisa y TV Azteca, bien que sabían cuánto dinero podían deducir del pago de sus impuestos por haber recibido determinada cantidad de manchólares para la transmisión de la campaña.

Y esos cretinos que pagaban y siguen pagando y cobrando con manchólares, ¡que no manchen!, ¿de dónde los sacan?

Pues obvio, del banco, igualito que en el juego del Turista o del Monopoly. En la realidad de nuestro sistema financiero, en vez de que éste aumente los ingresos con dinero proveniente del pago de impuestos, fabrica manchólares que les da a los jugadores; es decir, aquellos que ordenan y que transmiten las campañas.

Los jugadores, así, se quedan felices. Ganan los que pagan, porque logran que esos billetes virtuales compren servicios reales, campañas que les reditúan considerables beneficios económicos y políticos cuantificables. Y los medios que transmiten, que cobran con los manchólares virtuales, pues también felices porque los usan para pagar impuestos que, de otro modo, tendrían que pagar con moneda real.

¿Y en todo este juego, quién sale manchado?

Pues la sociedad, el pueblo, porque el sistema financiero, al dejar de recibir impuestos con moneda real, no puede hacer inversiones de otro tipo, como escuelas, servicios de salud, etc., que no pueden pagarse con manchólares.

¿A ver, que Cinépolis y Cinemex le paguen con manchólares, a Birman Ripstein, los ingresos en taquilla de su película “El Crimen del Cácaro Gumaro”?

¿O qué le podría ocurrir a Peña Nieto si ordenara pagar con manchólares la siguiente nómina a los maestros manifestantes de la CNTE?

O mejor aún, ¿qué tal que a los políticos les paguemos su salario con manchólares?

miércoles, 28 de agosto de 2013

DENUNCIAS ANÓNIMAS, ¿A PRIORI PUEDEN CONSIDERARSE COBARDES Y DIFAMATORIAS?

por Javier OTK

¿Es o no válida, correcta o ética la denuncia anónima?

Cuando alguien hace una denuncia anónima, al denunciante le llueve una cargada de críticas y todo tipo de descalificaciones por considerar que no tiene la valentía de revelar quién es y que, por tanto, lo más seguro es que se trate de una injuria o una difamación.

Sucede que hoy en día, con la violencia desatada y la inseguridad reinante, las amenazas de los supuestamente difamados, suelen llevarse a cabo. En muchas ocasiones, basta con que ellos o ellas, quienes defienden como bestias su presumible honorabilidad vilipendiada, así tengan o no razón, utilizan su dinero y su poder para destruir a quien le significa un peligro para sus intereses. Por eso, esta sociedad se ha llenado de tranzas, gañanes, mafiosos, delincuentes comunes y de cuello blanco, quienes con una mordida compran ministerios públicos y jueces para hacer valer su postura, sea o no ética o justa.

¿Cuánto tiempo estuvo injustamente presa Ana María Orozco Castillo, la ex pareja del ex magistrado Góngora Pimentel?  ¿Acaso no se dijo hasta el cansancio que aquella señora estaba difamando a su esposo, el ‘noble y honorable’ juez, por defenderse de que éste le quería quitar a sus hijos? ¿No es verdad que hasta que intervinieron los medios de comunicación en defensa de la mujer, pudo llegarse a la verdad? ¿Cuál? Pues que el tal hombre poderoso no sólo mentía, sino como miembro de alta investidura en el poder judicial, había comprado a quienes, desde el poder y la “legalidad”, tenían presa a su ex mujer.

Me pregunto, ¿valió la pena que algunos medios valientes como el que dirige Carmen Aristegui, personalizaran e hicieran pública las denuncias de la mujer indefensa, contribuyendo a empoderarla… esas denuncias que en un principio fueron consideradas como difamatorias hacia el “pobrecito” magistrado?

La conclusión fue que la CNDH, al investigar el caso, recomendó a las autoridades que le pidieran una disculpa pública a la madre de los hijos del ex magistrado. Ella logró que se invirtieran los papeles y que su esposo desistiera.


Hoy, ella goza de libertad y su ex esposo quedó obligado a resarcirle el daño.

lunes, 19 de agosto de 2013

A EQUILIBRAR LA MERCADOTECNIA. Contra la maquiavélica campaña de la industria refresquera y de comida chatarra.

Por Javier OTK


Las empresas refresqueras, apanicadas por el síndrome de obesidad que amenaza a México y porque el gobierno las sancione o les eleve los impuestos, han lanzado la “altruista campaña nutricional" titulada “Conócete, Equilíbrate, Actívate” tratando de minimizar la responsabilidad que tienen sus productos en esta pandemia. La campaña y su sitio web se hospedan en http://equilibrate.org.mx , en donde supuestamente promueven una nutrición equilibrada.

Pero el "equilibrio" que ellos han utilizado siempre es el de ofrecer refrescos dulces y luego botanas saladas que hacen necesitar lo dulce y éste lo salado hasta el infinito. Sabritas pertenece a Pepsi y hacen el maquiavélico equilibrio. Barcel empresa de Bimbo, trabaja en alianza estratégica con Coca Cola, para lograr su propio "equilibrio" y competir contra sus rivales.








A EQUILIBRAR DEMOCRÁTICAMENTE
LA ENERGÍA Y LA MERCADOTECNIA

Si la idea de la industria refresquera y de comida chatarra es promover un equilibrio energético y nutricional, deberían informar al consumidor, por ejemplo, que 4.4 kilocalorías de Gansito Marinela le cuestan el doble que esas mismas kilocalorías de Mamut Gamesa.



Por eso, Conócete, Equilíbrate, Actívate, 

¡DENUNCIA Y DECIDE!


ESTUDIOS CIENTÍFICOS PRUEBAN QUE EL AZÚCAR ES TAN ADICTIVA COMO LA COCAÍNA.



LOS EXHIBIDORES DE CINE PROMUEVEN SEGÚN DICEN  
PELÍCULAS PALOMERAS
EN COMBO CON LAS REFRESQUERAS


viernes, 19 de julio de 2013

EL CINEASTA MICHEL FRANCO, ORGULLO DE FELIPE CALDERÓN Y SU FRACASADO “SEXENIO DEL CINE”

por Javier Oteka

Del 24 de septiembre al 28 de octubre de 2012, con cargo a los tiempos oficiales asignados a la Secretaría de Educación Pública, entonces a cargo del doctor José Ángel Córdova Villalobos, se transmitió a nivel nacional una campaña testimonial en radio y televisión que tuvo como propósito enaltecer el orgullo por supuestos logros del infausto sexenio del presidente Felipe Calderón. Uno de los spots que se transmitieron fue el denominado “Orgullo Michel Franco”, con duración de 30 segundos: http://www.youtube.com/watch?v=XhWN32Nrxu0


En dicho spot, el joven director de cine, ubicado al centro de un foro a media filmación, y con una leyenda sobrepuesta en la parte inferior de la pantalla que dice: “Michel Franco. Mexicano. Cineasta ganador en el Festival de Cannes 2012”, se dirige a cámara hablando:

“Dirigir una película es imaginar un mundo… sentirlo. Con México pasa lo mismo, cuando lo sientes te das cuenta que no es un mexicano el que ganó un premio. Lo gana el país entero… Ya conseguí uno de mis mayores sueños: poner en alto el nombre de mi país”.

Y enseguida la voz de un locutor remata: “En el gobierno del Presidente de la República, se apoyó al cine como nunca antes. En el México de hoy hay motivos para estar orgullosos. Conaculta, Gobierno Federal”.

Las imágenes concluyen con los logotipos institucionales del gobierno de Calderón: el de “Vivir mejor” y el de “Conaculta–Gobierno Federal”.

Este spot se transmitía hasta el cansancio, mientras en el país se elevaba a más de 70,000 la cifra oficial de muertos a causa de la guerra de Calderón, crecía insospechadamente el narcotráfico y la inseguridad, disminuía el turismo, se incrementaba el desempleo, la pobreza y la miseria… y, en el tema del cine mexicano, su cuota de mercado en las salas de nuestro propio país no llegaba ni al 5%, en tanto que el cine estadounidense atacaba las pantallas mexicanas con un 90% de ocupación. ¡Ése era realmente el sexenio del cine!, tal y como Consuelo Sáizar, presidenta del Conaculta, se entercó en hacerle llamar.

Hoy contamos con un nuevo hecho que nos permite comparar, con datos duros, el tamaño de ese logro tan cacareado. Resulta que la película mexicana “Nosotros los Nobles”, de mediana calidad, que no contó con el apoyo de los fideicomisos públicos que administra el Estado a través del Imcine [pero sí contó con el EFICINE, estimulo fiscal del Art. 226/189],  en sus primeras 13 semanas logró una asistencia de 7,050,474 personas, en tanto que la suma de las 102 películas mexicanas que se exhibieron durante todo el 2012, incluyendo 67 estrenos, apenas lograron 10,923,000 personas.

Esto significa que lo logrado por una sola película mexicana que no contó con el apoyo de los fideicomisos del Estado [aunque sí con el estímulo fiscal de Eficine], alcanzó casi 67 veces lo logrado en promedio por cada película que sí apoyó el Estado con toda su parafernalia burocrática y el despilfarro de sus recursos. Alrededor de 4,000 millones de pesos gastó el “sexenio de Calderón” en producir películas que, en su inmensa mayoría, no tuvieron publicidad y por tanto no fueron exhibidas o duraron poquísimo en cartelera. Y, por si fuera poca cosa la corrupción, se calcula que por lo menos el 10% de esa cifra, es decir, 400 millones de pesos, terminaron donde no debían. Y las demandas, siguen su curso con inaudito tortuguismo.

Es así que, mientras la inmensa mayoría de las películas mexicanas siguen estando condenadas a no llegarle al público, podemos comparar dos hechos insólitos ocurridos en estos últimos meses: Por un lado, el cineasta Gary Alazraki, con su ópera prima “Nosotros los Nobles”, arrasó con las paupérrimas estadísticas y logró, sin el apoyo de Fidecine ni de Foprocine, el primer lugar en asistencia de toda la historia del nuevo cine nacional. Y, por otro lado, el segundo largometraje dirigido por el joven Michel Franco, “Después de Lucía”, lo hizo recibir, merecida o inmerecidamente, uno de los tantos premios que se dan en Cannes y que el gobierno de Calderón aprovechó para cacarearlo tanto, que sólo logró el efecto contrario a lo que se propuso. La mayoría terminó odiando al novel cineasta vendido a, y por, coludidos intereses públicos y privados.

Veamos en qué medios, cuántas veces y cómo se transmitió el spot de 30 segundos titulado “Orgullo Michel Franco”, a fin de llegar a un estimado de lo que esa campaña tan voluminosa, si no hubiese sido cargada a los tiempos oficiales, tanto del Estado como fiscales, le hubiese costado a aquel y a sus socios difundir.

Antes debo resumir, con propósitos metodológicos, que debido a que la información pública es custodiada con enorme celo o temor por la burocracia organizada, tuve que recurrir al IFAI para hacer las respectivas solicitudes de información; pero, al negármela en una primera instancia, tuve que interponer los diversos recursos de revisión que fueron necesarios. Pues bien, durante el sexenio de Calderón, tanto la Oficina de la Presidencia de la República, como la Secretaría de Gobernación, de Educación y, por supuesto Conaculta, me respondieron que, o no existía dicha información, o había sido clasificada como reservada.

Al terminar el anterior sexenio, insistí ante las nuevas autoridades hasta que finalmente el IFAI, atendiendo la recomendación de las nuevas autoridades encargadas de la Oficina de la Presidencia de la República, se atrevió a instruir a la Secretaría de Gobernación para que me propocionara, a través de la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC), la información que les solicitaba. RTC me envió copia digital del oficio número DG/3970/2013 del 18 de junio de 2013, en donde el Director General de RTC, Lic. Andrés Chao Eberegenyi, instruye al Director Jurídico y Operativo de la Unidad de Enlace para que me den las facilidades necesarias a fin de investigar “in situ” las pautas de medios con los datos requeridos.

Después de echarme un clavado al cerebro informático de RTC, y de obtener copias autorizadas con la información clave, pude elaborar -entre otras- la siguiente tabla resumen:


En síntesis, y para no atiborrarlos con datos, la campaña “Orgullo Michel Franco” fue pautada para lograr en radio, a nivel nacional, con cargo a tiempos del Estado, la cantidad de 1,747,200 impactos de 30 segundos cada uno, lo que equivale a una transmisión total de 485 horas con 20 minutos a través de 1,560 estaciones de radio. En RTC, esa campaña se maneja con la clave RDF-09220-SEP.

A nivel de televisión, la campaña con clave de RTC número TVF-047-2012, se pautó para transmitir, con cargo a tiempos de Estado, la cantidad de 4,101 impactos de 30 segundos cada uno, que en total equivalen a  34 horas 10 minutos y 30 segundos de transmisión televisiva a nivel nacional.

Y más impresionante aún, es lo que dicha campaña representó en cuanto al aprovechamiento de las televisoras para efectos fiscales. Con cargo a esa clase de tiempos fiscales, se pautaron además 31,698 impactos que equivalen a una transmisión de 264 horas 9 minutos y 30 segundos.

Sabemos que, en caso de haber sido una campaña pagada por los productores y distribuidores, las tarifas comerciales hubieran sido tasadas a precios variables dependiendo de los horarios, canales, cantidad de repetidoras, rating, etc.

Hemos preguntado a expertos en la disciplina de medios, cuánto hubieran tenido que pagar Michel Franco y sus socios por esa campaña, si no es que el presidente Calderón y Consuelo Sáizar les conceden el “favorcito”. La cifra es escalofriante, hubieran tenido que erogar más de $50,000,000.00 (cincuenta millones de pesos M.N.), cantidad que duplica lo supuestamente invertido en la producción de la correspondiente película.

[Mientras que esto ocurría, el único fondo del Estado creado entonces para apoyar la promoción y distribución de películas mexicanas, el EPRO-Cine, asignaba únicamente 80 millones de pesos para repartirse entre 60 proyectos; es decir, un promedio de $1,333,333 por película].

En el caso de los tiempos fiscales, a Televisa, TV Azteca y demás canales y repetidoras, la transmisión de esta campaña les generó un enorme beneficio, pues con ello pudieron pagar en especie una parte considerable de sus impuestos, en vez de tener que pagarlos con efectivo.

¿Es justo que los recursos públicos se despilfarren así para enaltecer la imagen de personas físicas y de grupos privados de poder?

Y, por si fuera poco, entre los principales distribuidores de “Después de Lucía”, película de Michel Franco, figura nada menos que Videocine, empresa de Televisa dedicada a este medio. Es justamente un caso que ambiguamente prohíben las reglas de operación del Eficine, cuando se refieren al beneficio que no deberían obtener partes relacionadas en un mismo proyecto.


EN LOS TÍTULOS FINALES DE LA PELÍCULA "DESPUÉS DE LUCÍA",
JUNTO A LOS CRÉDITOS DE LOS PRODUCTORES, APARECE ESTA LEYENDA.
¡MÁS CLARA NI EL AGUA!


¡Negocio redondo!, como aquel “Viaje Redondo” de la exdirectora del Imcine.

Mi hipótesis es que el dúo dinámico de Consuelo Sáizar y Marina Stavenhagen, aprovechando sus relaciones con la burocracia francesa que, por cierto, terminó galardonando a la exdirectora del Imcine por impulsar el cine de Francia en México, cosa que no supo hacer con el propio cine mexicano, aceitaron la maquinaria que permitió lograr esos y otros premios en Cannes. Por todos es sabido que en el país galo campean maestros en el arte del “pickpocketing”. Y si no lo creen, consíganse a un médium y pregúntenle al fantasma del maestro Bresson.

Es recomendable y urgente terminar de obtener dichas pruebas y también aquellas que aportarían más evidencias de la colusión de esos intereses privados y públicos, a nivel internacional. Es casi nula la información de lo que producen las películas mexicanas en el extranjero. El Imcine sigue haciéndose de la vista gorda con las cifras de los beneficios en el extranjero. Me gustaría saber más de qué tanto siguen o no engordándose sus bolsillos. Habría que echarse un clavado al océano para poder observar a fondo a ciertos tiburones, a sus rémoras y, sobre todo, a una cierta mantarraya que la dejan moverse como pez en el agua.

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Post Scriptum - 1  (29-julio-2013)


Alexis Fridman, uno de los socios de los hermanos Rovzar en Lemon Films, me envió la lista de Eficine donde aparece "La Familia Florentino", con 20 millones asignados en el 2011, y que -según él- así era el título de Nosotros los Nobles.
En caso de ser así, los apoyos del Estado a la familia feliz productora y distribuidora de "Después de Lucía", siguen siendo altamente cuestionables.
Parecería que, así, una de las facetas de este asunto, es una competencia que se habría librado entre la Televisa que apoyó a "Después de Lucía", y la TV AZTECA que, con Alazraki, apoyó a "Nosotros los Nobles".




Post Scriptum - 2  (2-agosto-2013)


APOYADO POR EL IMCINE Y LA FUNCIÓN PÚBLICA, EL CINEASTA MICHEL FRANCO ECHA LA CULPA DE LA CORRUPCIÓN A LA CIUDADANÍA

Michel Franco, el director cinematográfico que con su imagen avaló los logros del sexenio del presidente Calderón, y a cambio recibió junto con sus coproductores y distribuidores, escandalosos apoyos del gobierno, cuando era más jovencito, también se sumó a la denuncia oficialista en contra de la corrupción. Este es el cortito que con recursos públicos le apoyaron el Imcine y la Secretaría de la Función Pública, y cuyo propósito es echarle a la ciudadanía la culpa de la corrupción.




viernes, 5 de julio de 2013

LA IMAGEN OMNISCIENTE Y OMNIPOTENTE DEL COMITÉ TÉCNICO DE FIDECINE

por Javier Oteka

Otra de las “razones” que da el Comité Técnico de Fidecine para negar el apoyo económico a mi película “Vivir Amando”, a la letra dice así:

“Se sabe que una historia para cine es la síntesis de una serie de situaciones que el autor elige para interpretar una realidad determinada, en "Vivir Amando", no queda claro lo que su autor quiere expresar; por lo que el guión no reúne los requisitos necesarios para su apoyo”.

No cabe duda que los integrantes del Comité Técnico de Fidecine proyectan una imagen que no puede partir sino de una autopercepción omnipotente y omnisciente, atributos que pertenecen exclusivamente a Dios; pero que usurpan quienes se sienten escudados por la autocreada regla de que sus decisiones son inapelables. Pero sucede, para el infortunio del Comité inquisidor, que existen leyes y reglamentos superiores a la mencionada regla de operación que los confunde y los hace sentirse todopoderosos.

Ellos son sólo mortales, ciudadanos y servidores públicos sujetos a la Ley. El Reglamento de la Ley Federal de Cinematografía, en su artículo 56, dice que el Comité Técnico de Fidecine sujetará su actuación a las disposiciones jurídicas aplicables. Sus miembros deberían actuar en forma honorífica, pero al prestarse a complicidades y defender sus intereses particulares y grupales, y al emitir sus opiniones y fallos con tal grado de mediocridad y de cinismo, quedan evidentemente desacreditados.

Los miembros de ese Comité se sienten autoprotegidos por la supuesta colegialidad del órgano, y no tienen el valor civil para transparentar sus procesos y decisiones, y para publicar en qué sentido argumentó y emitió cada quien su voto, en orden a deslindar sus responsabilidades jurídicas.

Les pregunto a todos y a cada uno de los miembros de dicho Comité: ¿Acaso conocen lo que el autor quiere expresar? Y, en su caso, ¿lo conocen mejor que él? Porque si no es así, ¿cómo pueden decir que “no queda claro lo que el autor quiere expresar”? Que me digan, entonces, ¿qué es lo que yo quiero expresar? Y, si lo saben mejor que yo, pues que lo expresen, que sigan violando mi derecho humano fundamental a la libre expresión de mis creencias.

Según la respuesta a mi solicitud de información con número de folio 1131200008313, los nombres de los miembros del Comité Técnico que integraron el Grupo de Trabajo de FIDECINE que evaluó la viabilidad técnica y financiera de los proyectos cinematográficos que solicitaron apoyo en la Convocatoria 2013, son los siguientes:

·         Por el Instituto Mexicano de Cinematografía: Sr. Jorge Gerardo Sánchez Sosa.
·         Por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas: Sr. Juan Antonio de la Riva.
·         Por el Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica de la República Mexicana: Mtra. Marcela Fernández Violante.
·         Por el Sector de Producción: Lic. Juan Fernando Pérez Gavilán.
·         Por el Sector de Distribución: Lic. Juan Carlos Lazo Guerra.
·         Por el Sector de Exhibición: Lic. Miguel Mier Esparza.

Señores y Señora: ¿Cómo pueden ustedes emitir una evaluación tan poco profesional?

Señor Jorge Sánchez Sosa, Director General del Imcine: ¿No le da vergüenza avalar tales respuestas que da el Comité que usted preside, a través de su Secretario Ejecutivo Sr. José Rodríguez López, a los productores que participamos en el inclemente proceso elaborando carpetas tan costosas? ¿Cree usted que esa es la respuesta que como ciudadanos merecemos? ¿Cree usted que es aceptable que haya quien al seno del Comité apresure a los demás miembros a que me descalifiquen a priori? Dígame usted, Jorge, ¿cómo pueden 6 personas revisar a conciencia y dictaminar 75 carpetas en tan poco tiempo? ¿Se las reparten y los demás votan de acuerdo a la recomendación que da quien supuestamente la revisó? Y si no todos revisan todas las carpetas, ¿por qué esconden quién fue la, el o los responsables de evaluarlas? ¿Por qué si el Eficine ya transparentó quiénes son las personas que integran los grupos de evaluación, Fidecine sigue ocultando esa información?

Las sesiones del Comité Técnico de Fidecine y de su Grupo de Trabajo (que son lo mismo según declaró el IFAI, y agrego que su duplicidad sólo sirve para enredar y ocultar lo que ahí traman), deberían ser si no completamente abiertas, por razones de espacio, sí vídeograbadas para que estos registros puedan ser revisados por los ciudadanos que así lo requieran a través del IFAI. Recuerde Jorge que, a diferencia de lo que usted hace con sus empresas privadas, lo que ahora usted está administrando son recursos públicos, dinero del pueblo. ¡No sigan actuando en lo oscurito!